Extraído de: http://www.allcustombiker.com
No cabe duda de que una custom es una máquina mágica y más cuando es capaz de transportarnos en el tiempo y en el espacio.
Estamos en la Inglaterra de los años 50, marcada por las bandas de rockers, teddy boys, que antes que nada se definían como motoristas, tanto que fueron conocidos también como Ton Up Boys en el argot, el chico más allá de la tonelada, siendo la tonelada ir a 100 millas por hora, unos 160 km por hora a través de caminos circulares alrededor del londinense Ace Café y otras cafes, porque se podían reunir en las afueras y debido a su edad no podían tomar alcohol, montados en sus flamantes Cafe Racer, (nosotros si conducimos tampoco tomamos alcohol.), circulaban a medianoche hasta el Bussy Bee o el mítico Club 59.
